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sábado, 12 de noviembre de 2011

El soñador ha vuelto a soñar.

Últimamente me he sentido con la imperiosa necesidad de escribir, y ha sido frustrante para mí el pasarme horas frente a una hoja de libreta o frente a una hoja en blanco de Word, observando cómo parpadea el cursor, sin que se me ocurra ni madres que plasmar. Varias personas me han animado escribir cuentos de alguna clase, o por lo menos, a que me obligue a escribir algo, lo que sea, a manera de ejercicio, a esforzarme por salir de esta especie de bloqueo inspiracional en el que llevo sumido desde hace meses.

No sé que me ha pasado, y durante muchos días he reflexionado en el por qué de que no haya podido escribir. Creí que tal vez fuera cuestión de falta de inspiración, o a lo mejor estrés o alguna de las nuevas enfermedades de moda, o incluso comencé a dudar de mi capacidad para desempeñar una actividad de la que antes me creía más que capaz.

Ahora, después de mucho reflexionar sobre el tema, creo que la razón se debe en parte a la forma en que se han desarrollado las cosas en mi vida en este último par de años, creo que también ha tenido que ver los tópicos sobre los que he querido escribir, así como los géneros que he querido abarcar. Creo que principalmente, la razón por la que me había sido imposible el escribir algo ha sido la razón por la cual había querido escribir: Para complacer o agradar a alguien más.

Después de haber sido privado de la escritura, uno de mis más grandes placeres, termine por sumirme en mis otros placeres, la lectura, la música, la televisión y las películas. Recientemente me vi pendejeando en Internet, y me tope con el audio de el último programa transmitido por la ahora desaparecida estación de radio, Radioactivo 98.5, y debo decir, que para mí fue un éxtasis completamente catártico escuchar de nuevo, y juntas, las voces de Olallo, Warpig, Rulo, Sopas, La Reclu, Ilana, entre otros.

El escuchar el programa denominado como "El Viernes Negro", trajo no solo recuerdos sobre la estación y sus locutores, me hizo recordar también toda una época de mi vida que yo había dado por muerta y enterrada, y aunque muchos de esos recuerdos son malos, creo que me hizo bien el sumergirme en los anales de mi pasado.

Después de este acontecimiento, acabe reventándome vía Youtube, todos los promos de Radioactivo, como son los ya legendarios Juguetes Radioactivos, El Amo del Merol, La Barbie Condechi, promos entrañables como el de los Hombres X, Titanium, Mino Olallo, Fat Club, escuchar a los Weight Watchers con la del Taquero o Andamos Marranos, escuchar de nuevo al CCC, hasta que finalmente me dedique a escuchar los Podcast de Olallo Rubio, y ahí es donde me encuentro, aún en la primera temporada.

Hace unos días entré en el blog del Warpig, y en uno de sus post leí algo que me llamo mucho la atención: decía que aunque para él era importante la opinión de la gente y las críticas que le hacían en el blog, que a final de cuentas él escribía para él mismo, por gusto, y no para otras personas, y entonces pude darme cuenta de que hasta este punto, había estado tratando de escribir por una razón equivocada, y eso me había costado demasiado, había dejado de escribir por completo, incluso hasta termine por abandonar mi blog.

Ahora vuelvo a postrarme frente a la página de Word, y como ven, no me quedo observando solamente, bloqueado, sin poder plasmar nada. Regrese a mi blog pero no quise volver a postear en él; llámenme sentimental, pero creo en el poder de los símbolos, de los simbolismos, de los actos simbólicos (así o más redundante??). Me di cuenta de que ya  no era la misma persona que escribía en ese blog, había cambiado. Cambió mi perspectiva del mundo, mi perspectiva sobre mí mismo y la gente que me rodea, mi forma de pensar y de ver las cosas, sin embargo, siento que tengo muchas cosas que decir.

Así pues, ya que estos días han sido una especie de renacimiento, pues decidí dar por terminado definitivamente mi blog anterior, y abrir uno nuevo (este) para expresar todas las cosas que se me puedan ocurrir y de cualquier género, desde cuentos, hasta pensamientos, reseñas de películas, libros, música, y cualquier mamada que se me antoje. Sin embargo, aunque abandono por completo mi antiguo "refugio de palabras", pues dejo aquí la dirección, para poder echarle un vistazo al pasado de vez en cuando (no se los dije? sentimental).

Debo decir que estoy realmente emocionado y nervioso por volver a esta escena, pero estoy seguro que por encima de todo va a estar chido, porque por primera vez en meses, me voy a dedicar a escribir para mí, lo que quiera, lo que me guste, sin importar la opinión de nadie más. Pronto veremos con qué continuamos, por el momento, me despido sintiéndome realmente satisfecho,

Liga al Pasado: elvigilantenocturno.blogspot.com

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